Los bellos chateadores de Interné
Lo reconozco, lo intenté y no lo conseguí.
Traté de hacer amigos mediante chat y resultó ser un rotundo fracaso y yo un inepto sin paliativos en la materia.
Ocurrió hace más de tres años, justo cuando comenzó el boom de Internet en España y a Timofónica le dio por poner la
estafarifa plana de una puñetera vez. Entonces mi hermano se puso conexión de Internet y yo aproveché, cual parásito que soy, de gorrearle la conexión cuando no estaba y de tirarme unas cuantas horas en alguna sala de chat a la espera de hacer colegas y comenzar a conocer gente.
Pero no sé qué hice, o qué no hice, para en esas semanas no hacer ni un solo amigo. Nadie llegó a saber quién era, y eso que me conectaba a la misma hora en el mismo canal, pero ni de blas. Así que sí que sé qué no hice. Quizás tengo una malformación congénita que me impide mostrarme atractivo mediante la realidad virtual, pero el caso es que fui un fracaso.
Desde entonces y porque la novedad dejó de serlo muy pronto, dejé de chatear, y hablando en plata, me parecen una gilipollez.
Bueno hay que matizar, porque nada en este mundo es negro o es blanco, porque hay chats fructíferos e interesantes e Internet es un gran lugar de intercambio e información desinteresada. Hay páginas especializadas que organizan chats con expertos, entrevistas, etc.; exiten foros muy interesantes en los que debatir de todo un poco, y programas como el Messenger son utilísimos para interconectar a la gente que ya se conoce por otros medios y que de otra forma sería casi imposible, o terriblemente cara (sobre todo para la gente que resida en el extranjero).
Pero las salas de chat para conocer gente son una mamonez. ¿Por qué?, pues porque son una pérdida de tiempo. A nadie le interesa realmente hablar de nada en los chat, sólo quieren encontrar ligue, da igual que la sala se llame mayores de ..., o se llame arte o se llame deportes, etc, si los que chatean averiguan que eres una mujer te lloverán privados del tipo "caja de pandora", cuyo fin último es: "déjate de rollos y vamos a echar un polvo que estoy a dos velas y en las discos no me como un rosco". Si no ¿por qué diablos iban a estar llenas las salas?, ¿para hablar de lo bonito que hace en Madrid?, ¡no hombre, no!.
Lo que quieren las personas que entran a los chats al uso es buscar pareja, y para eso hay que pasar por diversos estadios (mis fuentes son otras, porque yo no llego ni al primero):
- Primero se chatea y si se cae bien se va encarrilado.
- Segundo se envía la foto de turno: antes se cogía en la que mejor salías, pero ahora con las cámaras digitales y web-cams la peña hace mil fotos hasta que da una en la que saca su mejor perfil.
- Tercero, si se pasa la prueba de fuego de la foto, llega el momento de ponerle voz al rostro y para ello se da el intercambio de móviles y llamadas. Salvo catástrofe, ya que sólo un porcentaje muy reducido de la población tiene una voz horrenda llega el momento de:
- Quedar a verse y conocerse. Ahí ya no hay trucos, nada de "no tengo scáner", o "se me ha roto el teléfono", o "no tengo teléfono (¿y como coño te conectas?, ¡ah! la excusa del cyber)"; o bien nada de cambiar tu foto por una de David Duchovny transformada vía Photoshop para que no se note, ni nada de hacerse fotos metiendo tripa y sacando pecho. Ahí cara a cara todo se reduce a una cosa: que le gustes físicamente.
Ahí es cuando se derriban todos los tópicos. No vale de nada las horas que has chateado de todo un poco para que entrase por el aro, da lo mismo que hayas tenido que aguantar sus tediosos problemas que a tí en el fondo te la pelaban, porque sólo querías mojar; da igual que hayas hablado de lo tanto que a tí también te gustaría tener un Hasky aunque nunca se te hubiese pasado por la cabeza, y ... ¿cómo coño se escribe el puto perro?; o de lo bien que suenan los (póngase aquí el grupo odiado a elegir) que nunca escuchaste y que tuviste que saber qué discos sacaron vía google. Todo se reduce a si le gustas o no físicamente.
Puede ser que se ponga a llorar porque se creyó que verdaderamente tenías un aire a Duchovny.
Puede ser que tenga que irse a ver cómo crecen las plantas.
Puede ser que se quede a ver cómo crecen otras cosas...
O puede ser que sea igual de callo que tú y que vea en tí la única oportunidad para desempolvar las telarañas acumuladas.
¿Por qué creeís que están plagados de tios salidorros?. ¿¡Cómo que no!?, pues probad a poneros un nick de tía. Que no se diga que no avisé.
Conclusión: a los chat sólo se va a ligar, así que recomiendo a los que vayan que directamente digan el día, la hora y el hostal y así dedicar su precioso tiempo a cosas menos peregrinas y más interesantes como realizar puzzles de más de 1000 piezas, elaborar excelentes pajaritas de papel o montar barquitos por entregas fasciculares.
Y yo os dejo que tengo que acabar mi puzzle, porque ya os he dicho que yo lo de chatear lo llevo fatal.
¡Temblad malditos!