Cuando se juntan dos manzanas y un limón

Aún colea las simpáticas e increíbles afirmaciones de la mujer del ex-presidente del Gobierno español, Ana Botella. Lo que parecía una opinión retrógrada incoherente y sin sentido, se ha convertido al calor de los últimos acontecimientos manifestarios en pro de la familia, en casi un manifiesto identitario por la defensa de la tan manida familia.
El fín de semana pasado, en Madrid, multitud de personas de toda España, recorrieron las calles de Madrid en tono festivo para protestar por lo que, según ellos, es un ataque a la familia tradicional. Y no les falta razón, puesto que la familia tradicional, tal y como hoy la conocemos está en peligro. Sin embargo es su concepto de familia el que está en peligro de extinción: padre, madre, hijos. Y si no está en peligro de extinción deberá aprender a convivir con otros tipos de familia en un concepto mucho más amplio: dos padres, dos madres, posibilidad de que estas parejas adopten hijos, etc. En definitiva, los que salieron a la calle se equivocaron, pues con estas uniones no solo la familia, sino el matrimonio saldrá mucho más reforzado, lo que sucede es que cambiará la acepción de éste.
Los que denostan estas uniones lo que hacen es negar un derecho a otros sólo por su tendencia sexual, que ellos sí que poseen, y eso que todos somos iguales ante la ley, y que la Constitución garantiza la libertad personal y la no discrminación por creencia, raza, sexualidad, etc. lo que vale para el Estado (que por fín reglamenta este aspecto del Titulo I), no tiene por qué valer para todos los ciudadanos, pues es sabido que muchos no están de acuerdo con todos los derechos y libertades que establece la Carta Magna.
Además los homosexuales pagan impuestos como cualquier otro ciudadano y es de sentido común que obtengan ni más ni menos, que lo que por derecho natural les pertenece: pensión de viudedad, adopción de hijos, etc.
El Estado a partir de ahora va a regular por escrito algo que hoy en día ya sucede en estas uniones y garantizará un amparo social más fuerte, con la legitimidad y la seguridad de la ley escrita.
Así comienza un camino que no tiene marcha atrás puesto que una medida tan impopular como derogar la ley en ciernes no será adoptada por ningún partido político (sin duda no por el PP, sólo ver que sus militantes famosos acudieron a "título personal" a la manifestación para darnos cuenta de que se quiere dar una imagen de estamos a favor de las uniones, no de los matrimonios), puesto que el rédito electoral podría verse mermado.
España se pondrá a la cabeza de la libertad con esta medida, será pionera en algo que no tardará por ser aceptado en el mundo occidental.









1 Comments:
Hola una pregunta, tu no jugarias al lineage 2 verdad?
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